Somos un ministerio dedicado a restaurar las raíces hebreas de la fe en el Mesías.
Creemos en estudiar la Escritura desde su contexto original para vivir una fe más profunda,
real y transformadora.
Buscamos enseñar, discipular y acompañar a creyentes de todo el mundo, guiándolos hacia una
comprensión más completa del propósito del Padre.
Lo que creemos
Lo que nosotros opinemos sale sobrando; lo que importa es lo que Dios dijo. Por eso no te pedimos
que nos creas a nosotros. Te pedimos que abras las Escrituras, que revises cada cita y que llegues a
tus propias conclusiones delante del Padre. Esto es lo que hemos encontrado al leer el Libro sin
filtros denominacionales, en su contexto hebreo y original.
La Palabra de Dios está por encima de cualquier opinión humana. Si a cada mandamiento le colocamos encima nuestras opiniones, hacemos lo mismo que los fariseos: sepultamos los mandamientos de Dios bajo tradiciones de hombres.
Deuteronomio 12:29-32; Jeremías 10:1-2; Mateo 15:3
La Escritura se lee sin filtros denominacionales, en su contexto hebreo, buscando a Dios como lo indica el Libro y no como nos enseñaron que debía hacerse.
Oseas 4:6
La explicación más sencilla y directa del texto es preferible a las construcciones teológicas complicadas.
La Escritura no se contradice. Una contradicción aparente es una invitación a estudiar, no un motivo para descartar un texto.
Romanos 2:13 y 3:20
Las enseñanzas de Jesús son el fundamento. Si algo de Pablo parece contradecir a Jesús, se lee a Pablo a la luz de Jesús; y al hacerlo descubrimos que Pablo sigue la misma línea.
2 Pedro 3:15-16
Un texto ambiguo no puede servir como base honesta de una doctrina.2 Tesalonicenses 2:6-7
La congregación del primer siglo no tenía Nuevo Testamento. Su Escritura era la Torá, los Profetas y los Escritos; si queremos ser como ellos, debemos usar lo que ellos usaban.
La historia repite sus patrones. Lo que ya ocurrió es sombra de lo que ha de venir.
Eclesiastés 1:9; 3:15
2. La Torá sigue vigente
Jesús no vino a abolir la ley, sino a cumplirla (pléroō: llenar, llevar a su plenitud). Ni una jota ni una tilde pasará mientras existan el cielo y la tierra.
Mateo 5:17-20
El pecado es infracción de la ley. La palabra griega es anomia, literalmente sin ley.
1 Juan 3:4
Jesús rechazará a creyentes que hacían milagros en su nombre pero vivían sin la ley de Dios. No son paganos: son personas que creían estar sirviéndole.
Mateo 7:21-23; Isaías 66:5, 16-17
La Torá es perfecta, santa, justa y buena. El problema nunca fue la ley; el problema es que la rompimos.
Salmo 19:7; Romanos 7:12
La fe no invalida la ley, la confirma.Romanos 3:31
Los discípulos siguieron guardando la Torá después de la resurrección. Los creyentes de Jerusalén eran miles, y todos celosos de la ley.
Hechos 21:20; 24:14
Decir que los apóstoles enseñaban contra la ley era, en la misma Escritura, un falso testimonio. Hoy se enseña como verdad.
Hechos 6:13; 21:21-24
La gracia no anula la obediencia. Nos da la capacidad de obedecer desde el amor y la gratitud, no desde el miedo.
3. Cómo leer a Pablo
"Obras de la ley" no significa guardar la Torá escrita. Es una expresión hebrea que se refiere a las halajot y tradiciones de los hombres, como las que recoge el documento de Qumrán 4QMMT (Miqsat Ma'ase ha-Torah: algunas obras de la ley). Por eso los hacedores de la ley son justificados, pero nadie es justificado por las obras de la ley.
Romanos 2:13; 3:20; Gálatas 2:16
Jesús jamás rompió la ley escrita. Lo que rompió fueron las halajot humanas que la Torá nunca ordenó.
Lucas 5:12-16; Mateo 21:14; Marcos 7:24-30
"Bajo la ley" (hypo nomon) significa estar bajo el veredicto condenatorio de la Torá, no estar obligado a guardarla. El creyente no está bajo la ley, pero tampoco sin ley: vive dentro de la ley del Mesías (ennomos Christou).
1 Corintios 9:20-21; 15:56; Romanos 6:14
Lo que se clavó en la cruz no fue la ley, sino el acta de cargos en nuestra contra. Se borró el expediente, no el código.
Colosenses 2:14
Colosenses 2:16 no prohíbe guardar el Shabat, las fiestas ni las lunas nuevas. Leído con honestidad, dice que nadie nos juzgue por guardarlos, pues son sombra de lo que ha de venir.
Colosenses 2:16-17
La ley sigue siendo ayo: cada vez que pecamos nos muestra el error y nos lleva de vuelta al Mesías. Lo que terminó fue la condena, no la instrucción.
Gálatas 3:24-25
Lo que Hebreos declara envejecido es el sacerdocio levítico, no la Torá. Y el pacto renovado se hace con la casa de Israel y la casa de Judá.
Hebreos 7:12; 8:8-13; Jeremías 31:31-33
Hechos 15 dio a los que llegaban cuatro requisitos iniciales; el resto lo aprenderían escuchando a Moisés en las sinagogas cada Shabat.
Hechos 15:19-21
Romanos 7 habla de la ley del matrimonio, no de toda la Torá.
Romanos 7:1-6; Deuteronomio 24:1-4
4. La identidad de Israel
Dios prometió hacer de Abraham muchos goyim y ponerlo por padre de una muchedumbre de naciones.
Génesis 12:2-3; 17:4-5
La descendencia de Efraín sería melo ha-goyim, una plenitud de naciones.Génesis 48:19; Romanos 11:25
Efraín es el nombre profético del reino del norte.Isaías 7:2; Oseas 5:3
Las diez tribus del norte fueron dispersadas por su idolatría y se asimilaron entre las naciones.2 Reyes 17:6-18; Oseas 7:8; 8:8; Amós 9:9; Ezequiel 11:16
Dios prometió recoger a sus ovejas esparcidas de los cuatro confines de la tierra y hacer de las dos casas un solo pueblo.
Isaías 11:11-12; Jeremías 50:17-19; Ezequiel 34:12; 37:12-22; Miqueas 2:12
Pablo identifica a los gentiles llamados con el "no pueblo" de Oseas, que es la casa de Israel.
Romanos 9:24-26; Oseas 1:10
Los apóstoles escriben a las tribus dispersas.Santiago 1:1; 1 Pedro 1:1; Juan 7:35
Los que vienen de entre las naciones no forman un pueblo distinto: son injertados de nuevo en el olivo de Israel.
Romanos 11:17-25; Efesios 2:12-19
La congregación es Israel.Ekklesia (qahal) ya existía en el desierto; preferimos decir congregación y no iglesia.
Hechos 7:38
La gran multitud de todas las naciones es Israel recogido. Todos los que venimos al pacto con Dios somos Israel.
Apocalipsis 7:4-9
No creemos en la teología del reemplazo, sino en la de la restauración. La congregación no reemplaza a Israel; Israel es restaurado.
5. El Mesías y el evangelio
Jesús fue enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel.Mateo 15:24; 10:5-6
Dio su vida por su pueblo, por sus ovejas, las que oyen su voz y lo siguen.
Mateo 1:21; 26:28; Juan 3:16; 10:11, 27
Las parábolas de lo perdido hablan de recuperar lo que ya pertenecía: la oveja, la moneda y el hijo. El hijo pródigo es Efraín; el hermano mayor es Judá.
Lucas 15; Mateo 18:12-14; Juan 10:1-18; Ezequiel 34:30-31; Isaías 53:6
Israel fue repudiada por su infidelidad, y la ley le impedía volver con su marido.Jeremías 3:1, 8; Deuteronomio 24:1-4
El Mesías resolvió ambos problemas con un solo acto. Al morir absorbió la condena y, muerto el marido, la mujer quedó libre de la ley del matrimonio. Al resucitar, puede recibirla de nuevo.
Romanos 7:2-4; Efesios 2:12-13
Ese es el evangelio: las ovejas que estaban bajo condena y sin puerta de regreso ahora pueden volver al pacto, al Dios que las creó y a la Torá que siempre fue su instrucción de vida.
Los pactos de Dios definen pertenencia y relación con su pueblo, no la salvación de almas aisladas.
El evangelio que Jesús predicó antes de su muerte incluía liberar al pueblo de las cargas humanas para guardar los mandamientos de Dios.
Lucas 9:6; Mateo 11:28-30; 15:3; 23:4
La misión de Jesús fue un éxito completo. No hubo plan B; todo se cumplió como fue anunciado, y lo que falta lo cumplirá en su regreso.
El secreto mesiánico protegió la misión, y su revelación a la mujer samaritana apunta a las tribus del norte.
Mateo 16:20; Marcos 8:30; Juan 4:25-26
El Hijo del Hombre es la simiente prometida de la mujer, con autoridad para actuar en lugar de Dios.
Génesis 3:15; Daniel 7:13-14
6. Salir de Babilonia
Babel es el intento del hombre de alcanzar el cielo por sus propios medios. Se construye con ladrillo, obra humana, y no con piedra, obra de Dios.
Génesis 11:3-4
Babilonia es un patrón que se repite: estatua gloriosa, bestia violenta, árbol que lo cubre todo.
Daniel 2; 4; 7
La mostaza que crece hasta ser árbol y la levadura escondida en la masa muestran cómo lo que Dios siembra puede ser alterado desde dentro por la intervención humana.
Lucas 13:18-21; Mateo 16:6-12
Jesús confrontó las tradiciones que anulaban o sustituían la Torá: el lavado de manos, el Corbán, las espigas y la sanidad en Shabat, la separación de los pecadores y los ayunos impuestos.
Mateo 9:10-15; 12:1-12; 15:1-11; Marcos 7:7-13
No se debe añadir ni quitar a la palabra de Dios.Deuteronomio 4:2
Dios prohíbe adorarle con prácticas tomadas de los dioses de las naciones.Deuteronomio 12:30-31; Jeremías 10:2
Muchas prácticas cristianas son tradiciones de hombres: el domingo en lugar del Shabat, la cuaresma, el celibato obligatorio, el bautismo infantil, las jerarquías de poder, el diezmo impuesto, la veneración de imágenes y las fechas tomadas de fiestas paganas.
Éxodo 20:4-11; Mateo 6:7; 1 Timoteo 3:2
Una tradición se vuelve un problema cuando sustituye un mandamiento, cuando se llama pecado romperla o cuando se impone como requisito de salvación.
Marcos 7:8-9
La enseñanza de que la Torá fue abolida es la tradición babilónica más grave.
La bestia final unirá religión, economía, ciencia y Estado en una sola estructura.Daniel 2:41-43; Apocalipsis 13
Dios manda salir de ella: de las doctrinas humanas, del esfuerzo propio y de las estructuras de control.
Apocalipsis 18:4
Usar lo espiritual para imponer la voluntad humana es hechicería. La oración no es una herramienta para controlar resultados ni voluntades ajenas, sino un acto que transforma a quien ora.
Apocalipsis 18:23; Lucas 22:42
7. El Shabat
El Shabat es el séptimo día, establecido por Dios. Si no fuera importante, Dios no habría aclarado cuándo debe guardarse, y no existe un versículo donde Él lo cambie.
Génesis 2:2-3; Éxodo 20:8-11; Marcos 2:27-28
La observancia del domingo es un desarrollo posterior de la Iglesia, no un mandamiento. Los textos que suelen citarse no lo ordenan.
Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2
8. Los últimos tiempos
No hay un arrebatamiento secreto antes de la tribulación. Jesús estableció que primero viene la gran tribulación y después su venida.
Mateo 24:21, 29-31
Como en los días de Noé, los que son quitados son los malvados, no los justos.
Mateo 24:37-41
En la siega se recoge primero la cizaña y después el trigo.Mateo 13:24-30, 36-42
Dentro del mismo pueblo que espera habrá quienes no entren, porque no estaban preparados o vivían sin la ley de Dios.
Mateo 25:1-13; 7:21-23
La resurrección y el arrebatamiento ocurren en la venida gloriosa del Mesías, después de la apostasía, la manifestación del hombre de pecado y la marca de la bestia.
1 Corintios 15:22-23; 1 Tesalonicenses 4:13-17; 2 Tesalonicenses 2:1-12; Apocalipsis 13:16-17
Hay una sola primera resurrección, al regreso del Mesías.Apocalipsis 20:4-6
La piedra no cortada con mano es el Mesías, que destruye los reinos humanos y establece un reino que llena toda la tierra.
Daniel 2:34-35, 44
La gran cena de Dios es un juicio en la tierra contra la bestia, el falso profeta y sus ejércitos.
Apocalipsis 19:17-21
Al terminar los mil años, Satanás será suelto por un tiempo y después destruido para siempre.Apocalipsis 20:7-10
9. La congregación
Nos reunimos para aprender la Torá, crecer y apoyarnos, no para controlar ni imponer.
No hay jerarquías de poder. Quien enseña o guía lo hace sirviendo; uno es nuestro Maestro y todos somos hermanos.
Mateo 23:8-11
Cada persona es responsable de su vida delante de Dios. Corregimos con la Torá y con respeto, pero la decisión es personal.
Dar es voluntario. No imponemos diezmos; cada quien es responsable de apartar los suyos para el pobre, la viuda y el huérfano.
Deuteronomio 14:28-29
Juzgamos sistemas, no personas. Todos nacimos en Babilonia; lo que importa es salir de ella.
Guardamos la ley no como condenados que intentan saldar una deuda, sino como hijos a quienes se les
perdonó y que obedecen por amor.